Fatiga y temperatura corporal

Publicado el 21/05/2021
La aparición de la fatiga en un partido hace disminuir el rendimiento y, además, conlleva un mayor riesgo de lesión sobretodo en mujeres. La variación de la temperatura corporal puede afectar directamente en su aparición. Encontrar estrategias de termorregulación puede ser clave en las fases críticas del partido.
Fatiga y temperatura corporal
Gracias de nuevo por dedicarnos unos minutos a leernos.
¡Vamos allá!

Cuando hay fatiga (semejante a cansancio muscular) disminuye nuestra capacidad de hacer esfuerzos a alta intensidad.
Como ya sabemos, el fútbol es un deporte donde se dan acciones de alta intensidad a lo largo del partido. Por lo tanto, si hay fatiga disminuirá nuestro rendimiento en el campo. Además, cuando aparece la fatiga también empeora nuestro control neuromuscular y nuestra biomecánica en los movimientos deportivos. Esto conlleva un aumento del riesgo de lesiones como el LCA, sobretodo en el fútbol femenino. En mujeres el riesgo de sufrir lesión por fatiga supera el 50%.

Vamos a explicarlo un poco más en profundidad.

Durante el partido

Como ya hemos dicho, el fútbol se caracteriza por acciones de alta intensidad. No obstante, esta intensidad disminuye hacia el final de un partido, concretamente en la segunda parte. Si las acciones a alta intensidad disminuyen, el rendimiento también. Además, aparece un mayor riesgo de lesión. Esto se debe a un aumento de la fatiga.
Esta fatiga también aparece tras períodos intensos durante el partido. Se trata de fases críticas del juego que ocurren inmediatamente después de períodos intensos de corta duración (fatiga temporal) en la fase inicial de la segunda parte y hacia el final del partido.

Los mecanismos fisiológicos responsables de la fatiga parecen cambiar durante los diferentes períodos de un partido. En cuanto a la fatiga temporal puede estar relacionada con una alteración de la homeostasisi de los iones musculares. Por otro lado, la capacidad de realizar acciones a alta intensidad disminuye en los primeros minutos de la segunda parte del partido a causa de la bajada en la temperatura muscular al inicio de esta mitad. Y en cuanto a la disminución del rendimiento en la última etapa de un partido, puede tener la causa en un agotamiento del glucógeno muscular (combustible del músculo) en las fibras individuales y, en condiciones de estrés térmico, también la deshidratación y la hipertemia (aumento excesivo de la temperatura corporal) que la acompañan.

Temperatura corporal

En un partido de fútbol jugado en un ambiente térmico de entre 10 y 30ºC, muchas jugadoras pueden perder hasta 3 litros de líquido y esto conlleva un aumento de la temperatura central, aumento de la tensión cardiovascular, etc. Por lo tanto, la hipertermia puede convertirse en un factor clave en el desarrollo de la fatiga en la etapa final del juego.

La temperatura muscular puede llegar a 39ºC después de un calentamiento óptimo antes de un partido de fútbol y mantenerse en este nivel a lo largo de la primera parte. Sin embargo, durante el descanso en la media parte, la temperatura muscular puede llegar a disminuir entre 1,5 y 2ºC.
Que la temperatura tenga esta oscilación tan significativa provoca que se den importantes diferencias en la capacidad de realizar acciones de alta intensidad y sprints. Más concretamente, la capacidad de realizar un sprint puede deteriorarse significativamente tras el tiempo de descanso y en comparación con la primera mitad.

Curiosamente, durante los primeros 5 minutos de la segunda mitad de un partido (en comparación con la primera), las jugadoras realizan carreras a menor intensidad. Esto se debe a una bajada de la temperatura corporal. Para ser más específicas, la rutina normal de descanso en la media parte (15 minutos) no es una preparación óptima para la segunda mitad. En este intervalo de tiempo de descanso se da una importante disminución de la temperatura corporal.

Sabemos que suena contradictorio, pues antes hemos dicho que un exceso de temperatura corporal es uno de los causantes de la fatiga en un partido. A la vez acabamos de decir que una disminución excesiva de esta temperatura nos hace disminuir el rendimiento en las acciones intensas. Y es así, ambos extremos nos hacen disminuir el rendimiento.
Es por este motivo que debemos considerar la incorporación de diferentes estrategias antes, durante y después del partido para retardar al máximo la aparición de la fatiga, sin olvidar la importancia de mantener una temperatura corporal óptima para mantener el máximo rendimiento en las acciones de alta intensidad.

Re-calentamiento

En relación a lo que hemos comentado, mantener la inactividad durante los 15 minutos de la media parte provoca una bajada contundente de la temperatura corporal (entre 1,5 y 2ºC), con las consecuencias negativas en el rendimiento durante los primeros minutos de la segunda parte.
Concretamente, esta bajada de la temperatura provoca durante los primeros 15 minutos de la segunda parte:
  • Reducción de la distancia recorrida a alta intensidad
  • Disminución de la velocidad pico
  • Mayor indiciencia lesional

En condiciones ambientales de entre 10-30ºC, cuando hay transiciones de 15 minutos (tras el calentamiento y el inicio del partido y tras la media parte y el inicio de la segunda), realizar re-calentamiento que contenga tareas explosivas de corta duración (2-5 minutos) justo antes de iniciar el juego permite recuperar los niveles de rendimiento alcanzados durante el calentamiento inicial. 

Aunque todavía no se ha conseguido establecer un protocolo adecuado al tiempo que se dispone durante el descanso de un partido para poder realizar el re-calentamiento, el objetivo debería ser encontrar las estrategias que nos permitan mantener al mínimo los descensos en la temperatura corporal provocados por la “inactividad” con el fin de evitar la caída en la capacidad de realizar acciones de alta intensidad y sprints.

Considerar estrategias de termorregulación puede resultar interesante para mantener el rendimiento y reducir el riesgo de lesión en los minutos críticos del partido. En este sentido, incorporar un re-calentamiento antes de iniciar la segunda parte puede determinar el rendimiento en las fases críticas de ésta.


Mohsin et al., 2020; Silva et al., 2018; Sánchez et al., 2016; Russell et al., 2015; McGowan et al., 2015; Mohr et al., 2005


Gracias por llegar hasta aquí. Esperamos que te sea útil.
Cualquier duda o sugerencia puedes contactarnos aquí. ¡Queremos escucharte/leerte!
No olvides entrar en nuestro IG para enterarte de todas las noticias.
VOLVER
Fatiga y temperatura corporal
Twitter
Facebook