Composición corporal, rendimiento y salud

Publicado el 20/09/2021
Llevar un control de nuestra composición corporal es importante para realizar una óptima planificación física, ajustar nuestra planificación nutricional y anticiparnos a posibles problemas tales como la tríada de la mujer deportista. De esta manera, podremos optimizar nuestro rendimiento sin poner en riesgo nuestra salud.
Composición corporal, rendimiento y salud
Gracias por dedicar unos minutos a leernos.
Esta vez volvemos con un nuevo artículo del Dr. Miguel A. Mollar, desde DENSICORP, donde nos detalla la importancia de conocer y controlar la composición corporal de las deportistas.

¡Allá vamos!

Preparación física y composición corporal

A la hora de la preparación física de un deportista se suele buscar tener unos niveles bajos de grasa corporal. Y esto es generalmente algo aconsejable, pues la grasa corporal supone un peso añadido al cuerpo, actuando como un “lastre” que dificulta la movilidad del deportista frente a aquellos que tienen menos grasa corporal.
En el deporte femenino esto no es una excepción, aunque hay que tener en consideración que la mujer tiene por genética unas mayores reservas de grasa corporal, y que estas reservas son también necesarias para mantener una adecuada función hormonal y reproductiva.

No es extraño que, siendo la deportista consciente de estas ventajas de unos niveles más bajos de grasa, intente conseguirlos comiendo menos y guiandose con la única herramienta que suele tener a mano: la báscula.

Tríada de la mujer deportista

Esto puede tener varias consecuencias negativas: en primer lugar, le puede llevar a perder músculo, lo cual empeorará su rendimiento deportivo. En segundo lugar, puede perder grasa corporal más allá de los niveles mínimos aconsejables en la mujer, pudiendo afectar a su salud hormonal. Y en tercer lugar, una fijación excesiva en conseguir un número más bajo en la báscula la puede llevar a desarrollar trastornos de la conducta alimentaria.

De ahí viene el concepto de “Tríada de la atleta femenina o de la mujer deportista”: una suma del trastorno de la conducta alimentaria, la amenorrea (ausencia de menstruaciones) derivada de la falta de energía, y una osteoporosis (pérdida de masa ósea) consecuencia de la mala alimentación y la alteración hormonal.


Y hay que tener en cuenta que no es necesario llegar a tener un trastorno de la conducta alimentaria para sufrir la tríada. Aquí es donde entra el concepto “déficit relativo de energía”. En caso de que la deportista coma menos cantidad de lo que requiere por el nivel de actividad física que realiza, puede manifestar una disminución de su rendimiento físico, una pérdida de la masa muscular, y una pérdida de masa ósea o alteraciones menstruales derivadas de alteraciones hormonales.

Equilibrio en la alimentación y estudios corporales

Para prevenirlo, es importante recordar a las deportistas que la báscula es únicamente una herramienta más, pero no la única, y ni mucho menos la más importante a la hora de mejorar la condición física. También hay que recordar que se debe mantener un equilibrio entre unos niveles de grasa corporal adecuados para un correcto rendimiento deportivo, pero también suficientes para mantener un buen estado de salud.

Por ello, realizar estudios de composición corporal en el deporte femenino cobra una mayor relevancia que en el masculino para el correcto seguimiento de la condición física de la deportista. Primero, para asegurarse de que los niveles de grasa corporal no alcanzan niveles peligrosamente bajos, pero tampoco interfieren en el rendimiento deportivo. Para ello es especialmente importante contar con un método cuyos resultados sean fiables y reproducibles como la DEXA. Y en segundo lugar, porque la DEXA cuenta además con el valor añadido de ser el único de los métodos que permite medir la masa ósea.

Con la información obtenida con la DEXA, con una nutrición suficiente, y una preparación física adecuada, se puede optimizar el rendimiento físico de la deportista sin poner en riesgo su salud.


¡Muchas gracias por llegar hasta aquí!
Si tenéis dudas, sugerencias o cualquier otra consulta, podéis contactarnos aquí.

VOLVER
Composición corporal, rendimiento y salud
Twitter
Facebook